…otra vez, el nº 18. 18 de noviembre. El último llamado. El día que dijiste lo que nunca pensé que ibas a decir. Lo que jamás quise que dijeras. Que preferías que no te llame mas. Con el argumento de que no nos haría bien a ninguno de los dos. Y quedé preguntándome a mi mismo: “ Y asi ?. Asi si nos va a hacer bien ?. Pero bueno. Es lo que decidiste. Me duele. Muchísimo. Pero siento que no puedo hacer nada mas.
Acabo de llegar a casa. Descolgué de la pared la pintura que me regalaste. La que miraba todas las noches y todas las mañanas. A la que le preguntaba cuando sería el día en que íbamos a estar juntos. Cambié el fondo de pantalla de mi pc con tu imagen por la de un paisaje cualquiera.
Guardé una foto tuya entre las hojas de un libro. Y al cerrarlo, absolutamente emocionado, me di cuenta que también estaba cerrando la mejor historia de amor que tuve y tendré.
Que loco, no ? Digo… pasar de una llamada furtiva bajo la lluvia o escondida entre las góndolas de un supermercado hasta la incomunicación total. De ser tu bálsamo cuando estabas mal, a ni siquiera contarme que pasa con tu salud. De risas absolutamente francas a inevitables muecas de tristeza. De momentos juntos, enteramente felices, a la soledad que cada uno padece aunque crea estar acompañado.
Por eso empecé diciendo 18. El día de tu cumple, el día del beso, el de la primera y única noche que dormimos juntos, el día que me retaste por primera vez y el día del final de nuestra historia de amor.
2 comentarios:
your blog is so good......
Desgarrador texto.
Con momentos de belleza inusitada para narrar algo tan feo...
"(...) tendré (...)" quizá venga algo tan bueno como eso.
Con lector, me sentí totalmente identificado con el texto.
Saludos, suerte.
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